La mayoría de los pacientes con diabetes tipo 2 tiene riesgo de sufrir un infarto o ictus
Por buenapraxis
  
Sábado, 14/11/2020
Más de 9 de cada 10 pacientes con diabetes tipo 2 (el 93%), tienen un riesgo alto o muy alto de sufrir eventos fatales como ataques al corazón o trombosis cerebrales en una década. Así lo ha visto un estudio que se publica en European Journal of Preventive Cardiology, coincidiendo con el Día Mundial de la Diabetes el 14 de noviembre.

A la vista de estos datos, la prevención de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares en pacientes con diabetes tipo 2 tratados en atención primaria debe ser una prioridad urgente.

La Diabetes es la cuarta causa de muerte en los países desarrollados de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se trata de una enfermedad que afecta a 387 millones de personas en el mundo.

La investigación, que analizó datos de casi 375.000 personas, también apunta que «la mitad de los pacientes del grupo de riesgo muy alto no tenían antecedentes de enfermedad cardíaca, lo que significa que no serían candidatos a recibir medicación para prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares», según señaló el especialista español Dr. Manel Mata-Cases, investigador del CIBER de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM) y del Institut Universitari d'Investigació en Atenció Primària Jordi Gol (IDIAP Jordi Gol), y uno de los coordinadores de este trabajo.

Se trata de un estudio transversal que utilizó la base de datos del Sistema de Información para el Desarrollo de la Investigación en Atención Primaria (SIDIAP), que incluye el 74% de la población total de Cataluña. La base de datos SIDIAP contiene información anónima y longitudinal del paciente extraída del sistema de historia clínica electrónica (e-CAP) que utilizan todos centros de atención primaria del Institut Català de la Salut de Cataluña.

La población del estudio incluyó a 373.185 personas mayores de 18 años con diagnóstico de diabetes tipo 2. La edad promedio fue de 70,1 años y el 45,2% eran mujeres. Alrededor del 72% tenía presión arterial alta, el 45% era obeso, el 60% tenía colesterol sérico alto y el 14% eran fumadores actuales.

Los investigadores han calculado la probabilidad de que cada participante sufriera un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular fatal dentro de los siguientes 10 años utilizando categorías en las guías de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) sobre diabetes y enfermedades cardiovasculares. Las tres categorías son: riesgo muy alto (por encima del 10%), riesgo alto (entre 5 % y 10%) y riesgo moderado (por debajo del 5%).

Para ser clasificados como de muy alto riesgo, los pacientes deben tener una enfermedad cardiovascular establecida (p. Ej., ataque cardíaco o accidente cerebrovascular previo) u otras afecciones que amenacen su salud, como insuficiencia renal grave o retinopatía diabética, o al menos tres factores de riesgo cardiovascular (edad avanzada, presión arterial alta, colesterol sérico alto, tabaquismo, obesidad).

Más de la mitad de los participantes un riesgo muy alto de eventos cardiovasculares fatales. Esta observación fue más frecuente en hombres que en mujeres. Alrededor del 39,6% se clasificó como de alto riesgo y solo el 7% tenía un riesgo moderado de morir de un ataque cardíaco o una trombosis cerebral dentro de los siguientes 10 años.

«Hasta donde sabemos, este estudio en casi 375.000 personas de una base de datos basada en la población bien validada ilustra la situación en el Mediterráneo por primera vez. Tradicionalmente, el riesgo cardiovascular en la región ha sido menor que en el centro y norte de Europa o EEUU; por lo tanto, nuestros resultados deben generar preocupación y un llamado a la acción para prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares en personas con diabetes tipo 2 en atención primaria», subrayó el Dr. Mata-Cases.

«Estos hallazgos, en un entorno de atención primaria, deberían impulsar la implementación de la atención integrada. Los comportamientos saludables son la piedra angular para prevenir las enfermedades cardiovasculares y deben combinarse con el control de la glucosa en sangre, el colesterol sérico y la presión arterial. Los médicos de cabecera y las enfermeras deben acordar los objetivos del tratamiento con los pacientes teniendo en cuenta sus características y preferencias», concluyó.


Diabetes y COVID-19
Casi un 50% de diabéticos ha tenido dificultades en el control de su enfermedad durante la pandemia. Esta es una de las principales conclusiones de la reciente encuesta lanzada por la Federación Española de Diabetes (FEDE) y la Sociedad Española de Diabetes (SED), en colaboración con la Fundación para la Diabetes Novo Nordisk, y en la que han participado más de 300 personas con diabetes.

Los pacientes han destacado aspectos como el mantenimiento de una actividad física habitual, el acceso a la asistencia médica o alimentarse correctamente.

A largo plazo, con una mala gestión de la diabetes, la principal damnificada será la calidad de vida de los pacientes debido a las complicaciones que puedan desarrollarse como obesidad, problemas cardiovasculares, visuales o neuronales. Concretamente, en el caso del sobrepeso, aunque un 46,3% de las personas encuestadas han indicado que se habían mantenido en el mismo peso posterior a la pandemia, un 41,8% asegura que no ha podido controlarlo y ha aumentado.


Ref: ABC


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