Desarrollan un sitio web con todo lo que hay que saber sobre la gripe
Por buenapraxis
  
Lunes, 18/05/2020

En medio de un otoño que con sus días soleados y sus temperaturas se parece más a una incipiente primavera, y la creciente circulación del coronavirus que obligó al confinamiento​ a sociedades enteras, todo lo que pase "por el costado" de la urgencia sanitaria que impone la pandemia queda indefectiblemente relegado. Y paradojas de la crisis de salud si las hay, la vacunación es una de ellas. Principalmente, por el temor de los ciudadanos, sobre todo los que integran los grupos de riesgo, de salir de casa.

Por estas latitudes, y aunque el clima no nos los recuerde, estamos a las puertas de la temporada alta de gripe, y la inmunización contra estos virus es tan imprescindible como las medidas de prevención contra el Covid-19.

La vacuna antigripal​ es una herramienta fundamental para evitar complicaciones y muertes en la población de riesgo. Todos los años mueren personas a causa de la gripe en Argentina y en la mayoría de los casos, tenían indicación de vacuna y no estaban vacunados. «Todas las personas deberían poder informarse con una fuente confiable, derribar mitos sobre la gripe y la vacuna y conocer quiénes deben vacunarse. Nos parece indispensable reunir toda esa información en un sitio accesible y completo», menciona la Dra. Florencia Cahn, presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE).

De hecho, esta referencia es mucho más que un deseo personal, puesto que con el objetivo de aumentar la concientización sobre la importancia de este método preventivo, los grupos de riesgo, los tipos de vacunas disponibles, las preguntas frecuentes y las creencias sobre la gripe, la entidad desarrolló un sitio web. De navegación sencilla y con información clara y concisa permite despejar estas dudas y todas las que pueda acarrear la enfermedad y su prevención​.

#Gripe2020 ( http://www.save.org.ar/gripe2020/ ) reúne todos estos conceptos y ofrece un canal de comunicación directa con la sociedad de referencia en vacunación local. También, servirá para canalizar las dudas que surjan respecto de la relación entre este virus estacional y el nuevo coronavirus. «Si bien la vacuna antigripal no previene COVID-19, ayuda a prevenir las complicaciones de la gripe. De ahí la importancia de que los grupos de riesgo se apliquen la vacuna antigripal», explica la Dra. Cahn.

La gripe o influenza es una enfermedad viral respiratoria​ que se presenta habitualmente en los meses más fríos del año. Al igual que otras infecciones respiratorias se transmite por contacto con secreciones de personas infectadas a través de las gotitas que se diseminan al toser o estornudar, y de superficies u objetos contaminados con estas secreciones.

¿Síntomas? Esta enfermedad se manifiesta con fiebre mayor a 38º, tos, congestión nasal, dolor de garganta, cabeza y muscular y malestar generalizado. En los niños pueden presentarse también problemas para respirar, vómitos o diarrea, irritabilidad o somnolencia.

Los síntomas suelen aparecer a las 48 horas de contraer el virus y la mayoría de los afectados se recupera en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico. Sin embargo, en los más pequeños, las personas mayores y con otras afecciones médicas crónicas, la infección puede conllevar graves complicaciones, provocar neumonía​ e incluso causar la muerte.

Por ello, evitar el contagio es la medida preventiva más importante, y se logra con una serie de hábitos que, coronavirus mediante, comenzamos a incorporar a nuestra higiene cotidiana:

⚫ Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón.

⚫ Al toser o estornudar, cubrirse la boca y nariz con un pañuelo descartable o con el ángulo interno del codo.

⚫ Tirar a la basura los pañuelos descartables inmediatamente después de usarlos.

⚫ Ventilar los ambientes y permitir la entrada de sol en casas y otros ambientes cerrados.

⚫ Mantener limpios picaportes y objetos de uso común.

⚫ No compartir cubiertos ni vasos.

⚫ Enseñar a los niños a lavarse frecuentemente las manos.

No obstante, vacunar anualmente a todas aquellas personas que pertenezcan a grupos de riesgo es una condición irrenunciable para mantener a raya la circulación de la gripe. ¿Quiénes los integran? Bebés entre 6 y 24 meses (deben recibir dos dosis separadas por al menos 4 semanas, sino recibieron dos dosis anteriormente), embarazadas en cualquier momento de la gestación, puérperas hasta el egreso de la maternidad (si no se vacunaron durante el embarazo), personas mayores de 65 años y personal de salud.

Por su parte, los niños y adultos de 2 a 64 años con enfermedades respiratorias, cardíacas, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, pacientes oncohematológicos y trasplantados, obesos con índice de masa corporal mayor a 40, diabéticos, y personas con insuficiencia renal crónica en diálisis también son candidatos de primera línea a la vacuna.

¿Y los que conviven con algunos de estos pacientes? Convivientes de enfermos oncohematológicos y de bebés prematuros menores de 1.500 gramos, entre otros, deben aplicarse la dosis.


Mitos de la vacunación antigripal

La vacuna puede provocar gripe: FALSO. La vacuna antigripal es inactivada y no reproduce la enfermedad. Al vacunarnos en época de circulación del virus de la gripe y de otros virus respiratorios pueden darse las siguientes situaciones: contraer un resfrío causado por otro virus que no sea la gripe, estar incubando la enfermedad cuando nos vacunamos, entonces no pudimos prevenirla. Vacunarnos y no llegar a tener las defensas, ya que el organismo tarda entre 10 y14 días en generarlas. Aunque estemos vacunados, como la vacuna no previene el 100% de los casos de gripe, podemos engriparnos, pero en formas leves.

La gripe es un resfrío fuerte: FALSO. No es lo mismo gripe que resfrío. El resfrío es causado por otros virus respiratorios que circulan en la misma época, es más leve (rinitis, febrícula). Por lo general, la gripe empieza de repente, compromete el estado general y puede complicarse, sobre todo en personas con condiciones de riesgo, requerir internaciones y hasta ocasionar la muerte.

La gripe es una enfermedad benigna para la que no hace falta vacunarse: FALSO. La gripe provoca a nivel mundial aproximadamente 500.000 muertes por año.

No puedo comer pollo o huevo antes o después de vacunarme: FALSO. La intolerancia al huevo o las alergias menores al huevo​ no constituyen una contraindicación para recibir la vacuna antigripal ni contraindican la ingesta previa ni posterior. Si tenés alergia mayor, entonces sí hay que consultar.

No me puedo vacunar porque tengo una enfermedad crónica: FALSO. Los casos de mayor mortalidad por influenza se dan en personas con condiciones de riesgo que no estaban vacunados. Es una falsa contraindicación tener factores de riesgo.

Me vacuné el año pasado, entonces estoy protegido: FALSO. Los virus de la gripe cambian de forma constante, por eso la fórmula de las vacunas se revisan periódicamente y la Organización Mundial de la Salud​ (OMS) decide las nuevas cepas a incluir en la vacuna cada año. Por lo tanto, es imprescindible vacunarse cada temporada para estar debidamente protegido.

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La antigripal tiene importantes efectos secundarios: FALSO.
Esta es una afirmación incorrecta. Los efectos adversos de la vacuna son poco frecuentes (incidencia menor al 4%) y en general leves, como febrícula transitoria dentro de las 12 - 24 horas posteriores a la colocación, y dolor en el sitio de la aplicación como en cualquier caso de vacunación.


Por buenapraxis