Alemania: ataques contra periodistas...
Por rjd
  
Martes, 12/05/2020
Ataques contra periodistas en tiempos de corona virus
Alemanes de todos los colores políticos salieron a las calles para protestar contra las restricciones por el coronavirus. Y también mostraron su rechazo a los medios. Algo cada vez más peligroso para los periodistas.

En Alemania, la resistencia a las medidas adoptadas para evitar la propagación del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 sigue creciendo.
Los críticos dicen que las restricciones a los derechos básicos son exageradas. Muchos temen, incluso, una inminente vacunación obligatoria (para una vacuna contra la COVID-19 que aún no existe).
El sábado pasado, alrededor de 5.000 personas se reunieron en Stuttgart en la mayor protesta realizada hasta ahora, según los organizadores. La Policía describió la manifestación como pacífica.

Sin embargo, las manifestaciones contra las medidas de protección frente a la pandemia no siempre terminan sin violencia. Especialmente para los periodistas que tratan de informar sobre las protestas, estas se convierten a veces en una amenaza.
En Berlín, periodistas de medios de comunicación públicos fueron atacados en tan solo pocos días.

Un equipo de la televisora ZDF filmaba el 1 de mayo durante la denominada "protesta de higiene" para el programa de sátira política "Heute Show".
Poco después, el equipo fue atacado por unas 15 personas encapuchadas.
Algunos periodistas resultaron gravemente heridos. Según informó la prensa local, los atacantes habrían usado barras de metal y garrotes.
El incidente causó consternación en toda Alemania.

En las "protestas de higiene" recientemente hubo una mezcla inusual de manifestantes: populistas y extremistas de derecha se unieron a izquierdistas críticos del capitalismo y a los opositores a las vacunas.
Los teóricos de la conspiración también se mezclaron entre los manifestantes.
El caso del ataque a los empleados de la ZDF está siendo investigado por el Servicio de Seguridad del Estado.
Seis personas fueron arrestadas cerca del lugar poco después del ataque.
Según los hallazgos de la Policía, podrían pertenecer a grupos de izquierda. Sin embargo, el esclarecimiento del delito es difícil, anunció la Policía, ya que los testimonios de algunos testigos se contradicen entre sí.



El satírico Abdelkarim quería filmar en Berlín para el "Heute Show"
Luego su equipo fue atacado


Solo un día antes del ataque a los periodistas, el 30 de abril, un expresentador de la radioemisora Berlín Brandeburgo (rbb), Ken Jebsen, publicó un comentario en su sitio web, donde difunde regularmente teorías de conspiración. En este, un autor llamado Bernhard Loyen escribe que pudo averiguar por "casualidad" que el medio público quería "seleccionar a personas que parecían confundidas y nerviosas en la marcha para presentarlos al sediento público de la ZDF". Según Loyen, para los medios públicos, cualquiera que sale a manifestarse a la calle es considerado un "teórico de la conspiración, despistado o nazi o las tres cosas juntas en una mezcla particular". Loyen usó su comentario para llamar a la resistencia: "La resistencia debe crecer. Ahora".

Los medios como parte de una teoría de la conspiración
Otro ataque contra representantes de los medios tuvo lugar en Alemania esa misma semana. En una manifestación frente a la sede de la Cancillería en Berlín con alrededor de 400 participantes. Uno de ellos se enfrentó a un asistente de sonido y golpeó en la cabeza a un camarógrafo. Ya se presentó una denuncia penal contra el atacante de 46 años. Los videos del incidente en Twitter muestran que la policía reaccionó rápidamente y arrestó al agresor.

La protesta había sido convocada por el conocido cocinero alemán Attila Hildmann. En las últimas semana, Hildmann atrajo rápidamente la atención con la difusión de teorías de la conspiración.
Por ejemplo, según él, el fundador de Microsoft, Bill Gates, estaría detrás de la propagación del coronavirus.
Hildmann publica también regularmente su rechazo a los medios de comunicación en su cuenta de Facebook.
En un mensaje aseguró que "en ningún caso" se debe confiar en las declaraciones o imágenes de los medios.
Esto sería "una puesta en escena para simplificar la toma del poder".

Incluso después del ataque a la prensa, los manifestantes se solidarizaron con el agresor y pidieron a la Policía que lo liberara.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas, comentó en Twitter: "Quien ataca a periodistas está en contra de la democracia".


Los opositores a la vacunación también estuvieron presentes en las manifestaciones


Prensa crítica no es deseada
Los periodistas no solo se ven presionados por ataques físicos entre los críticos del coronavirus.
También en Stuttgart, donde se llevó a cabo la mayor manifestación pacífica contra las medidas ante la pandemia, el ataque a medios fue parte del programa. Especialmente el organizador de la manifestación, el empresario Michael Ballweg, criticó a medios de comunicación como ARD y RTL por lo que consideraba información unilateral e incorrecta.
Según él, los medios habrían descrito erróneamente a los manifestantes como opositores a la vacunación, partidarios de los populistas de derecha Pegida y teóricos de la conspiración.

Por ello, Ballweg pidió a dichos medios que corrijan sus informes. De lo contrario, excluiría a sus trabajadores de futuras marchas.
Desde ya, todos los periodistas que quieran hablar con Ballweg y sus aliados deben llenar un formulario en línea, en el cual los periodistas se comprometen a "informar de forma veraz, imparcial y completa".
Este formulario también debe llevarse a las manifestaciones y presentarse.



Detención de un manifestante en el Rosa-Luxemburg-Platz en Berlín


En su discurso en la manifestación de Stuttgart y en sus videos de YouTube, Ballweg se refiere frecuentemente a la Constitución alemana.
Sobre todo, menciona repetidamente el artículo 5, el cual garantiza la libertad de opinión en Alemania.
Los periodistas también deben declarar su apoyo a este en el formulario de inscripción.
Especialmente en la adición: "No hay lugar para censura".
Un artículo con el que casi ningún periodista tiene algún problema.

Al contrario, el problema es con Ballweg. Porque parece no saber que, además del artículo 5 de la Constitución alemana, existe también la ley de reuniones públicas con su párrafo 6, sección 2, que establece que ningún periodista con un carné de prensa válido puede ser excluido de reuniones públicas. (ct/few)


Fuente: DW


Por rjd