El Coronavirus en China: en entrevista al New York Times, el Dr. Li Wenliang declara que fue intimado a declararse culpable
Por pho
  
Domingo, 09/02/2020
El Coronavirus en China: en entrevista al New York Times, el Dr. Li Wenliang declara que fue intimado a declararse culpable
Marcos Machado

8 de febrero de 2020

El Dr. Li Wenliang (médico), uno de los primeros en alertar sobre el surgimiento del coronavirus a fines de diciembre — que fue obligado a guardar silencio por la policía- murió el último viernes después de haberse infectado de esa epidemia, conforme información del hospital.

Una sana reacción de descontento en las redes sociales chinas

A pesar del rígido control de la red de Internet en China, la muerte del médico Li Wenliang, de 34 años, desencadenó un huracán de tristeza y enojo en las redes sociales, con comentarios exigiendo un pedido de disculpas de las autoridades al Dr. Li y su familia.

La última entrevista al New York Times

La semana pasada, Elsie Chen, una investigadora del Times trabajando con nuestros corresponsales Chris Buckley y Steven Lee Myers, entrevistó al Dr. Li. Él se contagió del virus de un paciente y fue hospitalizado cuando la Sra. Chen lo entrevistó el 31 de enero y el 1º de febrero a través de la plataforma de mensajería instantánea Wechat.

P –¿Cuándo usted se dio cuenta de que el nuevo virus era altamente contagioso? Parecía que usted no había tomado ninguna precaución cuando se contagió.

Dr. Li: Yo lo sabía cuando la paciente con la cual entré en contacto infectó a su propia familia y me infecté inmediatamente después. De ese modo descubrí que era sumamente contagioso. La paciente no tenía síntomas, en razón de lo cual no tomé precauciones.

P – ¿Por qué estaba tan desconfiado en ese momento? ¿Usted recibió alguna noticia u oyó algo?

Dr. Li: Porque ya había pacientes en cuarentena que estaban siendo tratados.

P – ¿Fue a fines de diciembre?

Dr. Li: Sí.

P – Había otros médicos que compartieron la información y recordaron a los demás que debían protegerse de esa neumonía misteriosa?

Dr. Li: Hubo discusiones entre nuestros colegas.

P – ¿De que estaban hablando todos? ¿Cómo evaluaron la situación en ese momento?

Dr. Li: Era que el SARS podría volver. Necesitábamos estar preparados mentalmente para esa situación. Adopté medidas de precaución.

El Gobierno podría haber evitado todo si hubiera habido humildad, sinceridad y transparencia.

P – Mirando lo que ocurrió, ¿cree que la situación sería muy diferente ahora si el gobierno Wuhan no te hubiese impedido de avisar a los demás y compartir la información? Usted cree que habría sido mejor si la información hubiese sido más abierta y transparente para el público y los médicos?

Dr. Li: Si los funcionarios hubiesen divulgado informaciones sobre la epidemia más temprano, creo que habría sido mucho mejor. Debería haber más apertura y transparencia.

Fui obligado a reconocerme culpable

P – ¿Como se sintió cuando la policía lo acusó de difundir boatos?

Dr. Li: La policía creía que no había sido confirmado que este virus era el SARS. Ellos creían que yo estaba difundiendo rumores. Me pidieron que reconociera que yo era el culpable
Sentí que estaba sufriendo una injusticia, pero tuve que aceptarlo. Obviamente yo estaba actuando de buena voluntad. Me quedé muy triste al ver como tantas personas estaban perdiendo sus seres queridos.

(…) Mi hijo mayor tiene 4 años y 10 meses. El más joven aún no nació, está previsto para junio. Siento falta de mi familia. Hablo con ellos por video.

P – ¿Cuánto tiempo tardará en recuperarse? ¿Qué piensa hacer después?

Dr. Li: Comencé a toser el 10 de enero. Mi recuperación va a tardar 15 días más. Voy a unirme a los médicos para combatir la epidemia. Esa es mi responsabilidad.

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El Dr. Li falleció, víctima del coronavirus, el día jueves. Que Dios tenga misericordia de su alma.

La represión en China es una rutina y fue institucionalizada por el Partido Comunista.
Aunque haya algunos declarados disidentes en China, ese número disminuyó cuando el Partido Comunista, bajo la el comando de Xi Jinping, reprimió repetidas veces a abogados, periodistas y empresarios. Así continúa el New York Times: “En esta sociedad china, fuertemente censurada, es raro que personas comunes hagan exigencias y expresen abiertamente la rabia que le tienen al gobierno. Más raro aún es ver a oficiales y jefes de grandes empresas expresando emociones que pueden ser interpretadas como descontento con el Estado”. Después que las especulaciones sobre la muerte de Li comenzaron a circular online en la noche del jueves, “la máquina de propaganda del Partido Comunista entró en acción, intentando controlar el mensaje. pero no parecía tan eficaz como en el pasado”.

Tristeza, furor y luto popular

La catarata de mensajes online de personas tristes, enfurecidas y de luto fue demasiado para los censores. El gobierno incluso pareció reconocer el tamaño de la conmoción del país enviando un equipo para investigar lo que llamó “cuestiones relacionadas con el Dr. Li Wenliang que fueron relatadas por el público”, aunque sin dar más detalles. “Para muchas personas en China, la muerte del médico sacó a la luz la rabia y la frustración reprimidas por la manera como el Gobierno manejó la situación al no compartir informaciones sobre el nuevo virus."

A los internautas también les pareció que el Gobierno no había aprendido lecciones de crisis anteriores (por ejemplo SARS) y continuó borrando las críticas e informes investigativos on line que suministran informaciones vitales”.

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Lamentablemente, aún tratándose de salvar vidas —no se sabe cuantas ni por cuanto tiempo— el gobierno de Xi Jinping continúa censurando, intimidando y sin transparencia.

Las ayudas internacionales fueron descartadas. ¿Hasta cuando el “orgullo” comunista chino continuará afirmando que el País es fuerte y vencerá (sin ayuda de nadie) el coronavirus?

La constancia del pagano brota del orgullo

San Agustín explica del mismo modo la diferencia entre la fortaleza revelada por los mártires cristianos y las de los infieles. “La constancia del pagano brota del orgullo, la del cristiano, de la caridad" ( Contra Juliano, I, I ).

Como católicos, cuanto nos gustaría que el gobierno chino hiciera el mea culpa, aceptara ayuda humanitaria y médica internacional, y se abriera a los horizontes de la Caridad cristiana, abandonando el orgullo que nace del paganismo, agravado, claro está, por el materialismo comunista. ¡A ejemplo de San Pablo, en el camino de Damasco!

Fuente: https://www.nytimes.com/2020/02/07/world/asia/Li-Wenliang-china-coronavirus.html (Traducido del portugués publicado in https://ipco.org.br/coronavirus-china-nyt-publica-entrevista-de-dr-li-wenliang-fui-intimado-a-declarar-me-culpado/)


Por pho