París: la sospecha de los censores pro-aborto
Por PHO
  
Miercoles, 08/01/2020
La organización Alliance Vita había hecho colocar unos 300 afiches en las redes de transporte de París, como está legalmente permitido a todo ciudadano mediante la remuneración correspondiente por los servicios a las compañías que administran las redes. Los afiches eran simples y tenían sobre todo en vista la PMA (Procreación médicamente asistida), la GPA (Gestación para un tercero) y defendían la paternidad y la maternidad. Anne Hidalgo, alcalde de París, entre otros, vio en ello, un ataque contra el aborto, cosa que los censores de la república reprimen. La Señora Hidalgo logró entonces que la compañía hiciera retirar las ofensivas imágenes.

De acuerdo con Liberté politique:

Al inicio era una campaña de difusión de afiches en suma bastante banal. En blanco y negro, una foto y un diseño sobrio, una celebración del progreso y de la diferencia. "No había con que azotar a un gato".

Una campaña que se podría juzgar consensual... si no hubiera utilizado las palabras ahora ideológicamente atrapadas «paternidad» y «maternidad», y si el patrocinador de la campaña no hubiera sido Alliance Vita. Una asociación que promueve la dignidad de la persona humana y la defensa de las personas frágiles, lo cual es interpretado por el sistema como «pro-vida», por lo tanto peligroso. Que una asociación como Alliance Vita se exprese en Francia, en el París del 2020, simplemente no es posible.

Vivimos en un mundo paralelo en el cual las palabras ya no significan más lo que deberían significar o significan lo que ellas no significan, donde los presupuestos atados a tal o cual palabra son tan pesados que ciertos términos otrora anodinos hoy son pasibles de ser castigados con una deportación simbólica o mediática.

Exponer en la pared de una estación de subterráneo de París que
«la sociedad progresará bajo condición de respetar la maternidad», es ser culpable del «delito de obstaculizar la interrupción legal del embarazo (ILE)», como otrora, empacar el pescado del mercado en un diario con la figura de Stalin te hacía sospechoso de faltar el respeto al marxismo-leninismo.
La distancia que existe entre los términos inofensivos como «respetar la maternidad» y el concepto de «delito de obstrucción al ILE» es más que evidente. La campaña no habla de la ILE. Es un hecho. Respetar la maternidad puede significar 1001 cosas...

Agreguemos en fin que habiendo demostrado Alliance Vita que tenía razón, Mme Hidalgo declaró querer apelar la decisión del Tribunal, dejando al descubierto de ese modo su fanatismo, que no es pro-aborto, sino LGBT.

Del blog de Augustin Hamilton (Campagne Québec-Vie) — Imagen (montaje): Alliance Vita


Por PHO