La Fundación Cardiológica Argentina firme en su postura en contra del cigarrillo electrónico
Por buenapraxis
  
Viernes, 29/11/2019
La Fundación Cardiológica Argentina (FCA) se sumó a la alerta sobre el consumo masivo de cigarrillos electrónicos por parte de adolescentes y adultos jóvenes. Desde hace varios años trabaja en informar y prevenir sobre tabaco, y sobre el uso del cigarrillo electrónico en particular.

Según publicó la FCA, la evidencia demuestra que, sin eufemismos, el cigarrillo electrónico es tóxico y no tiene ningún beneficio respecto de los cigarrillos industriales. Es más, el 'repuesto' más vendido en Estados Unidos tiene la misma cantidad de nicotina que un paquete de cigarrillos industriales.

Estos dispositivos son capaces de liberarla mucho más rápidamente, lográndose un pico precoz de la nicotina en el organismo. Además, el vapeo no solo es dañino para quien lo ejerce sino también para el vapeador pasivo, con un potencial daño bastante similar, por lo que debería prohibirse la práctica en todo recinto cerrado.

Alerta
La alerta de la Secretaría de Gobierno de Salud se emitió por un caso grave en el país, de un paciente que presentó lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillo electrónico. "Se trata de un paciente de sexo masculino de 30 años de edad que comenzó con síntomas un mes previo a la fecha de consulta en el servicio de salud, con diagnóstico de proteinosis alveolar, requiriendo internación en terapia intensiva y asistencia respiratoria mecánica" dice el texto.

Además, incluye un brote internacional. "... Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) informaron sobre la presencia de un brote de 'lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillo electrónico' (EVALI por sus siglas en inglés). Hasta la SE 45 se han registrado 1.888 casos de enfermedades pulmonares asociadas al uso de cigarrillos electrónicos. La edad promedio de presentación fue de 24 años (rango 13 a 75 años) y del total de casos registrados se presentaron 34 muertes cuya mediana de edad fue de 53 años (rango 17 a 75 años). De los casos confirmados, el 79% fueron menores de 35 años y el 40% de los pacientes pertenecen al grupo etario de 18 a 24 años. Del total de casos confirmados, 867 pacientes informaron el antecedente de utilizar cigarrillos electrónicos o productos relacionados tres meses previos al inicio de los síntomas. El 84% reportaron uso de tetrahidrocannabinol (THC) en el dispositivo. El 30% reportó uso dual (cigarrillo electrónico y cigarrillo convencional). Los síntomas más frecuentes fueron: respiratorios (98%), gastrointestinales (81%) y constitucionales (100%). El 94% requirió internación y el 32% asistencia ventilatoria. Aún se encuentra en curso la investigación epidemiológica para identificar la causa o las causas exactas de este brote".

Sin embargo, en este sentido se pudo saber que uno de los posibles causantes de esta patología es el acetato de vitamina E, aditivo que se incluye en los líquidos que contiene derivados del THC.

Legislación
En Argentina, la venta de estos cigarrillos y sus accesorios está prohibida por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) desde 2011 y dicha prohibición fue confirmada en 2016.

Sin embargo, las empresas fabricantes despliegan las más amplias estrategias para llegar a su público objetivo, una de ellas es contratar influencers para que realicen promoción de sus productos en las distintas redes sociales. Y los cigarrillos electrónicos están a la mano de aquel que lo quiera conseguir.

Por eso, es imperioso contar con un marco regulatorio que dé respuestas certeras a la seriedad de la problemática a la que nos enfrentamos y logre frenar a tiempo un flagelo que no para de crecer.

La posición de la Fundación Cardiológica Argentina
En Argentina, si bien no se disponen de estadísticas ciertas, el cigarrillo electrónico ya ha sido incluido en el registro de factores de riesgo.

Por todo esto, la FCA reafirma su responsabilidad en dar a conocer esta problemática y fomentar todas aquellas campañas que desalienten el consumo de productos relacionados con el tabaco.

NI UN CIGARRILLO MÁS -ni electrónico ni industrial- si nuestro objetivo es cuidarnos y prevenir la enfermedad cardiovascular y ciertos tipos de cáncer.


Por buenapraxis