El 80% de los niños con hipoacusia puede corregir su audición con audífonos
Por buenapraxis
  
Lunes, 04/03/2019
La realización de otoemisiones neonatales, la detección de problemas auditivos por parte de pediatras y el control al ingreso escolar, son fundamentales para conocer el problema y tratarlo. Más de 466 millones de personas sufren pérdida auditiva discapacitante en el mundo.
El 80% de las niñas y niños con problemas de hipoacusia puede corregir su audición con la utilización de audífonos, si el problema es detectado y tratado a tiempo. Por ello, y en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Audición, el Hospital recuerda a la población la importancia de cumplir con los estudios de otoemisiones acústicas a recién nacidos y antes del ingreso escolar, con el fin de detectar problemas auditivos y poder corregirlos.

En este sentido, la jefa del servicio de Otorrinolaringología del Garrahan, Dra. Patricia Bernáldez, recomienda a madres y padres que «estén atentos al desarrollo de las niñas y niños en la primera infancia, durante el desarrollo, sobre todo en la adquisición del lenguaje». La Dra. Bernáldez recordó que la primera evaluación auditiva debe realizarse cuando la niña o niño es recién nacido, en la institución donde se produjo el nacimiento, un derecho garantizado desde 2010 por la ley 25.415.

«Muchas de las causas que producen esta discapacidad son prevenibles. Y cuando se ha instaurado, su pronta identificación y el tratamiento adecuado pueden reducir sus repercusiones», informa la especialista y destaca, como una de los puntos más importantes a tener en cuenta por la familia y pediatras, que «en niñas y niños el diagnóstico precoz, la intervención oportuna y la rehabilitación permiten un desarrollo psico-neuro cognitivo acorde a su edad, que le permitirá cumplir con los aprendizajes escolares».

Desde el servicio de Otorrinolaringología se aconseja a las familias que, si tienen dudas sobre la capacidad auditiva de sus hijos y/o hijas deben realizar una consulta a su pediatra de cabecera, quien evaluará la situación y, de ser necesario, pedirá una nueva evaluación audiológico.

Si al momento del nacimiento, no se cumplió el derecho establecido por ley, la evaluación deberá hacerse lo más pronto posible. «Es importante que los padres conozcan el derecho y la obligación de realizarle a todo recién nacido el estudio de otoemisiones acústicas y el seguimiento del pediatra a lo largo de su infancia», resaltaron.

Las causas principales de pérdida de audición en niños son las infecciones crónicas del oído; las enfermedades prevenibles mediante la vacunación, como la rubéola, el sarampión, la parotiditis y la meningitis; el peso bajo al nacer, la ictericia del recién nacido y la falta de oxígeno de la criatura durante el parto; los ruidos excesivos.

El servicio de Otorrinolaringología del Hospital Garrahan atendió en 2018 más de 8 mil pacientes, realizó 26 implantes cocleares y 16 implantes de oído medio.

En Argentina, la hipoacusia afecta a entre 700 y 2.100 niños al año. La discapacidad auditiva constituye el 18% de las discapacidades en el país, la cual se reparte en un 86,6% de dificultad auditiva y un 13, 4% en sordera. La hipoacusia se genera aproximadamente en un 50% por causas genéticas, un 30% por causas desconocidas, un 10% por casos de meningitis, y el resto por otras causas.

En 2018, el Servicio de Otorrinolaringología del Garrahan realizó 358 otoemisiones acústicas a pacientes internados en neonatología y 471 a pacientes ambulatorios; 35 potenciales auditivos automatizados; más de 4.500 evaluaciones audiológicas (que incluyen audiometrías tonales, por juego, a campo libre, instrumentos sonoros); 473 selección y calibración de otoamplífonos; 132 evaluaciones pre-implante; 22 cirugías de implantes cocleares; 14 cirugías de implantes oesteointegrados de oído medios; 237 encendidos y calibraciones de implantes; 26 cirugías de colesteatomas; trabajo interdisciplinario con el Servicio de Neurofisiología; y protocolos interdisciplinarios de diagnóstico con los servicios de Oncología y Hemotología, Infectología y Genética.

DETECCIÓN Y PREVENCIÓN


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