Comer rápido puede incrementar los triglicéridos y elevar el riesgo cardiovascular
Por buenapraxis
  
Jueves, 07/02/2019
Sabemos que comer rápido no es bueno para el estómago. Este tipo de ansiedad hace que no mastiques lo suficiente y, por lo tanto, que el estómago trabaje más para hacer la digestión. Ahora, un grupo de científicos españoles complementó esta información con otro riesgo: el del corazón.

De acuerdo al artículo publicado en la revista científica Nutrients, alimentarse deprisa está vinculado a un aumento en el riesgo de presentar hipertrigliceridemia. Esto significa que puede elevar el nivel de triglicéridos, un tipo de grasa que se encuentra en la sangre y un conocido factor de riesgo para enfermedades cardíacas.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores de la Universitat Rovira i Virgili y del Centro de investigación biomédica en red de la fisiopatología de la obesidad y nutrición (España) encuestaron a 792 voluntarios. Les solicitaron completar un cuestionario con sus hábitos alimenticios durante el almuerzo y la cena, así como también con su percepción acerca de la velocidad de la ingesta.

Así, observaron que la media de tiempo estimado en la que los participantes consideraron comer rápido fue de 18 minutos. En este sentido, quienes se encontraron por debajo de este lapso presentaron un riesgo del 59% de tener triglicéridos elevados.

La categoría de ingestión rápida concentró a cerca de la mitad de los participantes (45,5%). Le siguieron quienes afirmaron tener una ingestión media (31,6%) y, por último, se encontraron aquellos que dijeron comer con lentitud (22,9%). El incremento de triglicéridos fue de la mano de la velocidad con la que comían.

Los científicos consideraron que esto puede deberse a dos cuestiones. Por un lado, comer a gran velocidad hace que la sensación de saciedad se retrase y se ingieran más alimentos de los necesarios. Por otro, sugieren que incorporar mucha energía en poco tiempo estimularía la producción de grasas en el hígado, debido a un pico sostenido de glucosa e insulina.


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